La guerra del capitán Mancini


Cuando le dije a Claudio que pensaba publicar un artículo en el periódico con el material de su padre, puso cara de preocupación y me pidió que saliera fuera del archivo. «¿Cómo lo vas a enfocar?», me preguntó en un inglés mejor que el mío. Le contesté que como un militar que vino a luchar a España en favor de Franco. «No lo relaciones con el conde Rossi, él era un criminal y mi padre un militar». Le pregunté si su padre era fascista y me contestó: «En aquel momento toda Italia era fascista».

Cuando el capitán Mancini llegó a Mallorca hacía un año que el conde Rossi se había marchado y los fusilamientos eran muy esporádicos y prácticamente invisibles. Llegó en noviembre de 1937 y se dedicó a organizar las labores administrativas de los alrededor de 300 militares de la Aviación Legionaria que había en Mallorca. La misión de este contingente era defender la isla. «Un peligro de muerte caerá sobre quien ose tocar a Mallorca», dijo Mussolini. Y la mejor forma de defenderla fue atacando. Los italianos realizaron más de 3.000 bombardeos sobre el levante republicano causando miles de víctimas. Derribaron 54 aviones y acosaron a la marina republicana en todo el Mediterráneo.

El objetivo de mi investigación no era conocer el papel de los militares italianos. Eso ya está suficientemente trabajado. Mi intención era encontrar alguna prueba de las intenciones imperialistas de Mussolini sobre Baleares. De ahí que me presentara, con permiso de mi periódico, en el archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores italiano. En las afueras de Roma.

Allí se guarda una documentación llamada Ufficio Spagna, dedicada íntegramente a la Guerra Civil Española. Estaba en mi mesa revisando el catálogo cuando escuché: «¿Spagnolo?». Un hombre bastante mayor y traje impecable se había acercado para ayudarme. Me dio una clase avanzada sobre la documentación sobre la Guerra Civil que guardan los archivos de Roma. Llevaba un rato hablando cuando se detuvo y me preguntó: «¿De qué parte de España eres?». Cuando le dije que era de Mallorca abrió los ojos y me reveló su secreto: «Mi padre estuvo luchando un año en Mallorca y dejó un pequeño archivo». En seguida me invitó a ir a su casa y verlo por mí mismo. Cogió una tarjeta y me escribió la ruta que debía seguir: coger un autobús hacia el lado contrario de mi hostal, es decir, alejarme todavía más del centro de Roma, y bajarme en «Via Nitti». Una vez allí debía llamarle al móvil.

Cuando salí del archivo estaba cansado y muerto de hambre así que en la parada estuve un rato decidiendo si ir o no ir. «Puede ser un friki», me repetía. Opté por el riesgo y con mucha suerte -nadie conocía la calle- conseguí llegar a Via Nitti. Claudio Mancini vino a buscarme como prometió y me llevó a su casa. En ese momento estaba comiendo junto a su mujer y un sacerdote. Me recibieron muy amablemente, como encantados de conocer a un mallorquín.

En casa de Mancini

Me invitaron a comer pero preferí ir al grano y esperar sentado en el sofá. Claudio apareció en seguida con el material. Era un gran álbum de fotos y unos 20 folios mecanografiados en italiano titulados Un anno en Mallorca. Mi primera pregunta fue si era inédito y la segunda si podía publicarlo. «Si citas la fuente sí». «Por supuesto». Tenía que llevarme el material pero no llevaba cámara digital y a esa hora –las tres– todo estaba cerrado. Tuve que echarle cara: «¿Tienes escáner?».

Estuve como dos horas escaneando sin parar. En su cuarto pude ver algunas condecoraciones, entre ellas una Cruz de Hierro. Durante ese tiempo hablé con él de cómo había cambiado Europa desde entonces y adiviné en él un sentimiento de profunda hermandad hacia España. Me dijo en varias ocasiones que quería visitar Mallorca. El rato lo pasé con mucha incertidumbre porque temía que en cualquier momento se arrepintiera. Al fin y al cabo, no me conocía y yo podía utilizar ese material para deshonrar la memoria de su padre.

Con el material en mi pendrive me despedí de él. En el ascensor sentí alivio y cuando salía de su portal oí que me hablaba por el portero automático. «Se ha arrepentido», pensé. Me decía que volviera a su casa por alguna razón que no entendía. «Sciarpa», repetía. Volví y me esperaba en la puerta del ascensor con mi bufanda en la mano.

Su padre, Luigi Mancini, tenía 26 años cuando amerizó en aguas españolas. En Mallorca vivió una experiencia inolvidable que le hizo volver en 1990, cinco años antes de fallecer. Durante la II Guerra Mundial sirvió en el gabinete del ministro del Aire y rechazó el fascismo por su carácter racial y por haber metido a Italia en una «guerra al azar». Después llegó a ser un alto cargo de la OTAN.

En aquella «primera aventura» conoció la muerte y la guerra y sirvió para que «nadie osara tocar» a la Mallorca de Franco. Los bombardeos republicanos fueron exiguos comparados con los suyos. En Mallorca provocaron 108 muertos, 35 de ellos niños.

(Las memorias se publicaron los días 4, 5 y 6 de diciembre de 2010 en EL MUNDO / El Día de Baleares).

PDF La guerra del capitán Mancini

Anuncios

Acerca de manuelaguilerapovedano

Periodista e investigador de la Guerra Civil Española. Doctor, con premio extraordinario, por la Universidad CEU San Pablo y profesor de Periodismo en el CESAG. Autor de "Compañeros y camaradas. Las luchas entre antifascistas en la Guerra Civil Española".
Esta entrada fue publicada en Historia y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a La guerra del capitán Mancini

  1. Nani dijo:

    Me encanta!!

  2. Pingback: Hidropuerto de Pollença: la llave del Mediterráneo | Manuel Aguilera Povedano

  3. Pingback: Palma bajo fuego republicano | Manuel Aguilera Povedano

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s