Viaje a la última batalla de Mallorca

Bayo y los milicianos durante el desembarco.

Bayo y los milicianos durante el desembarco.

La última guerra que vivió Mallorca se libró entre Porto Cristo y Cala Millor en agosto de 1936. Allí desembarcó el capitán Bayo con 8.000 milicianos antifascistas para sumar la isla a la zona republicana. Aunque eran más del doble que sus enemigos, la misión fue un completo fracaso. Militares e historiadores siguen sin explicárselo. El ataque se estancó a cuatro kilómetros de la costa y 20 días después huyeron precipitadamente.

Hoy quedan todavía muchos restos de aquello. Como el obús descubierto el mes pasado en aguas de Sa Coma. Así es la vida: de las tragedias del pasado se hacen hoy geniales excursiones históricas. Lo primero es ir a Porto Cristo, lugar del desembarco de los milicianos anarquistas. Hoy está cargado de turistas que desconocen este pedazo de la historia tan determinante para la Guerra Civil Española y la II Guerra Mundial.

Junto a la playa pueden verse los impresionantes chalés sobre el acantilado que en realidad no son casas: se trata del famoso parapeto de la muerte, la primera línea del frente republicano donde murieron decenas de hombres.

Porto Cristo en agosto de 2013.

Porto Cristo en agosto de 2013.

parapeto de la muerte

Nacionales e italianos tras tomar el parapeto de la muerte.

Si damos la espalda a la playa, las calles del pueblo son estrechas y largas, perfectas para poner barricadas con muebles y colchones como la que colocaron los nacionales en Concepció con Gual y quedó recogida en una foto.

Barricada en la calle Concepció de Porto Cristo

Barricada nacional en la calle Concepció de Porto Cristo.

Calle Concepció de Porto Cristo

El lugar de la barricada en agosto de 2013.

Unos dos kilómetros más al norte, en Punta n’Amer desembarcaron los demás milicianos. La zona sigue tan virgen como entonces. Sólo hay una pequeña fábrica que sigue tal cual la abordaron los antifascistas.

Los milicianos tras el desembarco en Punta Amer.

Los milicianos tras el desembarco en Punta Amer.

fábrica desembarco Bayo

El mismo lugar en agosto de 2013.

Más allá, en Sa Coma y Cala Millor, no se reconoce nada porque los hoteles lo han cambiado todo. Los republicanos avanzaron tierra adentro hasta Son Carrió, que sigue siendo un pequeño pueblo con su iglesia, cuya virgen no se libró de la ira anticlerical de los asaltantes.

Quizá el lugar más emblemático está un poco más al norte, en la finca Sa Torre Nova, convertida en el principal hospital de los milicianos. Allí estuvieron cinco enfermeras que no pudieron reembarcar y acabaron fusiladas por los fascistas. La finca pertenece hoy a Ana de Sagrera, historiadora de 95 años y familia del bando nacional que sigue sin entender el desenlace del desembarco de Bayo teniendo en cuenta la correlación de fuerzas.

Finca Sa Torre Nova en agosto de 2013.

Finca Sa Torre Nova en agosto de 2013.

Mallorca demostró ser determinante para el devenir de la guerra. Los nacionales recuperaron Ibiza y machacaron sin descanso el levante republicano, desde Gerona hasta Cartagena. Hicieron más de 3.000 bombardeos, derribaron 54 aviones y cortaron las líneas de suministro marítimo.

(Hasta aquí el artículo publicado en la página 13 de EL MUNDO / El Día de Baleares y elmundo.es el 8 de septiembre de 2013)

En los meses siguientes al desembarco, los nacionales artillaron las pequeñas montañas que hay en la zona, cerca de la costa de Manacor, en previsión de un nuevo desembarco. Los búnkers que guardaban el arsenal y los emplazamientos de los cañones siguen tal cual los dejaron al terminar la guerra, en 1939.

Entrada al búnker del arsenal.

Entrada al búnker del arsenal.

Bajada a las salas del búnker de arsenal.

Bajada a las salas del búnker de arsenal.

Interior de un búnker.

Interior de un búnker.

Emplazamiento cañón frente a Punta Amer.

Emplazamiento cañón frente a Punta Amer.

Anuncios

Acerca de manuelaguilerapovedano

Periodista e investigador de la Guerra Civil Española. Doctor, con premio extraordinario, por la Universidad CEU San Pablo y profesor de Periodismo en el CESAG. Autor de "Compañeros y camaradas. Las luchas entre antifascistas en la Guerra Civil Española".
Esta entrada fue publicada en Historia y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Viaje a la última batalla de Mallorca

  1. Viriato dijo:

    Al parecer, ninguno de los dos bandos hizo prisioneros en Mallorca. El impresionante diario de la miliciana capturada, que se puede leer en esta misma página, revela, en el apunte del dia 26 de Agosto, que 4 prisioneros “nacionales” hechos prisioneros este día, van a ser fusilados, es decir, asesinados.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s