Ocupas y okupas

Centro Social Okupado en el Parc Güell, Barcelona.

Centro Social Okupado en el Parc Güell, Barcelona. Foto: Wikipedia.

(Columna Los últimos de Malle, El Mundo / El Día de Baleares, 6 de marzo de 2017)

No es lo mismo un ocupa que un okupa. Creo que todos deberíamos distinguir entre unos y otros y luego formarnos una opinión sobre cada uno de ellos. Un ocupa es una persona que entra por la fuerza en una casa ajena. Un okupa, con ka, es un antisistema, normalmente anarquista, que ocupa un edificio público abandonado para darle un uso social.

En los últimos meses algunos periodistas han llamado «okupas» a gente que eran «ocupas». Según la RAE, no se equivocan, porque la definición de «okupa» que aparece es: «Dicho de un movimiento radical: Que propugna la ocupación de viviendas o locales deshabitados». No dice nada de propiedad pública o uso social. En mi opinión, es un error. El matiz es importante.

El movimiento okupa se dedica a rehabilitar edificios públicos abandonados y a ponerlos al servicio del barrio con multitud de actividades. Convierten nidos de ratas que llevan cerrados 30 años en centros sociales okupados (CSO). Eso quiere decir que el edificio no pertenece a los okupas, sino al barrio. Están obligados a atender a todos los que vayan allí. En España, hay muchos ejemplos, como Minuesa o El Laboratorio en Madrid, con biblioteca, gimnasio, guardería, huerto, locales de ensayo, comedor social, etc. En Palma estuvo durante años el Kasal Llibertari, una antigua fábrica en calle Manuel Azaña, donde ahora hay una gasolinera. En mi opinión, es una buena iniciativa privada si no perjudica a nadie. Hay que tener en cuenta que siempre son temporales, hasta que el Estado reclama la propiedad para darle un uso.

Los ocupas son otra cosa. Entran en pisos particulares y no se van hasta que el dueño les pague. Utilizan la extorsión. Hace unos días nos encontramos un titular indignante: «Detenida la propietaria de un piso al intentar ‘sacar’ por la fuerza a una ocupa de su casa de Palma». Resulta que si alguien entra en tu casa y permanece 48 horas dentro, no la puedes sacar hasta que un juez ordene un desahucio, es decir, varios meses después. Como la policía no puede actuar, ha nacido una empresa llamada Desokupa que soluciona el problema controlando el acceso a la vivienda ocupada. Es decir, esperan a que salga el ocupa y luego no le dejan volver a entrar. Todo es legal y no desalojan a familias con niños. Una empresa privada ha venido a resolver un fallo del sistema. Hay que acabar con el movimiento ocupa, con ce.

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Acerca de manuelaguilerapovedano

Periodista e investigador de la Guerra Civil Española. Doctor, con premio extraordinario, por la Universidad CEU San Pablo y profesor de Periodismo en el CESAG. Autor de "Compañeros y camaradas. Las luchas entre antifascistas en la Guerra Civil Española".
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