Ocupas y periodismo

(Columna Los últimos de Malle, El Mundo / El Día de Baleares, 3 de abril de 2017)

Los periodistas a veces confundimos agresores con víctimas. Nuestros referentes nos dicen que debemos proteger siempre a los más vulnerables pero en ocasiones no los identificamos bien. Cuatro emitió el martes un programa lamentable en el que ponía a los ocupas (con ce) como víctimas. Intentaron hacer periodismo de investigación (el programa se llama En el Punto de Mira) para denunciar a la empresa Desokupa y acabaron haciendo el ridículo. Los espectadores criticaron duramente en Twitter el enfoque del programa, buena muestra de que ese periodismo no iba en defensa de la gente sino de delincuentes con mucha cara.

El objetivo no era malo: desenmascarar a la empresa Desokupa como una banda de matones al servicio de los especuladores. Lo grave es que no encontraron nada solvente que demostrara la tesis. Ni una sola prueba. A pesar de ello, siguieron adelante, porque la realidad no tiene por qué estropear un buen titular.

Como no tenían nada en esa línea, la liaron aún más presentando a los ocupas como víctimas de los propietarios porque los querían echar. Es increíble.

Como escribí en mi último artículo, los ocupas (con ce) se meten en casas particulares, perjudican a familias corrientes y usan la extorsión. Vean a la chica de Son Gotleu que fue noticia hace poco. La detuvo la policía por querer entrar en su propia casa después de que la ocuparan. O la mujer de 69 años a la que agredieron dos ocupas esta semana en su finca de Sant Joan. ¿Quién es la víctima aquí? Otra cosa son los okupas (con ka), que tienen un objetivo social y no usan casas particulares.

El periodismo es el poder del pueblo. Existe para hacer más libres a los ciudadanos; para denunciar al que abusa. En España existe un problema legal que permite que muchos caras (otros por necesidad) ocupen casas y no se les pueda echar hasta que un juez lo diga un año después. Sepa usted que si alguien entra en su casa y resiste 48 horas, no lo podrá echar. Si alguien le alquila su casa y no le paga, tampoco podrá hacer nada. Muchas familias trabajadoras se ven perjudicadas y desamparadas. Si hay un problema de vivienda, si una persona necesitada está en la calle, lo debe resolver el Estado con los impuestos que ya pagamos, no la gente que hace el esfuerzo de pagar una hipoteca.

Anuncios

Acerca de manuelaguilerapovedano

Periodista e investigador de la Guerra Civil Española. Doctor, con premio extraordinario, por la Universidad CEU San Pablo y profesor de Periodismo en el CESAG. Autor de "Compañeros y camaradas. Las luchas entre antifascistas en la Guerra Civil Española".
Esta entrada fue publicada en Opinión y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s