Mi primera Spartan Race

(Columna Los últimos de MalleEl Mundo / El Día de Baleares, 5 de marzo de 2018)

El sábado 5.000 personas se congregaron en la base militar Jaime II de Palma para preguntarse en qué trabajaban. Todos formulaban la pregunta y la respuesta era siempre la misma. Allí estaba yo cuando me pareció oír a Arbeloa en la cima de la montaña gritando: «¡Espartanos, ¿cuál es vuestro oficio?!». Y todos contestaron a la vez: «¡¡Aroo, aroo, aroo!!». Así toda la mañana y parte de la tarde.

Me apunté a la Spartan y la acabé. Hice la versión más fácil, la Sprint, de unos cinco kilómetros. La mayoría corrió la Súper, que es el triple de distancia (unas cuatro horas). Allí había gente de todo el mundo, hasta de Nueva Zelanda, dispuesta a llenarse de barro, saltar paredes, correr por trincheras cargados de munición, arrastrar pesos, trepar por cuerdas… y hasta clavar una lanza espartana. Todo con cinta en la cabeza y pintura de guerra en la cara. Si eras muy pro, ibas sin camiseta.

Algunos avisaban de que esta Spartan era muy dura porque había mucha montaña. La gente no se lo toma como una carrera. La mayoría va andando. No hay prisa. Lo difícil es superar las pruebas, que iban poco a poco siendo más duras. Si no tienes fuerza suficiente debes hacer 30 burpees, que vienen a ser flexiones con salto. Yo había entrenado lo normal de gimnasio y hubo cuatro pruebas que no superé. La primera era de equilibrio: andar sobre una madera mojada. El 95% no lo conseguía. La otra que no pude fue la lanza. Había que clavarla y es complicado. Mi único entrenamiento eran los dardos de Micros. Luego caí en una que me dio mucha rabia: las anillas. Me quedaron dos. Le echaré la culpa a que no llevaba guantes. Y por último, trepar la cuerda. Hay que saber la técnica o subir a pulso. Inviable para mí. Vamos, que tuve que hacer 30×4 burpees.

Lo más duro fue al terminar la carrera. Tuve que esperar empapado casi una hora de cola para recoger la mochila. Había uno detrás de mí con los labios azules que creía que no llegaba. Pero bueno, salvo esto la organización fue muy buena. Quedé el 630 de 2060. Me he venido arriba y ahora quiero la medalla trifecta: camaradería, coraje, competición. Para ello tengo que completar dos spartans más este año en Madrid y Andorra, a unos 80 euros la inscripción. ¡¡Aroo, aroo, aroo!!

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Acerca de manuelaguilerapovedano

Periodista e investigador de la Guerra Civil Española. Doctor, con premio extraordinario, por la Universidad CEU San Pablo y profesor de Periodismo en el CESAG. Autor de "Compañeros y camaradas. Las luchas entre antifascistas en la Guerra Civil Española".
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