Periodistas en Primera División

La serie ‘Fariña’, de Antena 3 y Netflix, basada en el libro del periodista Nacho Carretero.

Tom Wolfe dice que pasar de periodista a escritor es como subir a Primera División. Él era lo contrario, un escritor metido a periodista, y eso le permitía jugar en la categoría que le daba la gana, como Hemingway o Capote. Últimamente hay periodistas que suben a Primera División con mucho éxito, como en los años sesenta. El proceso suele ser este: trabajan bien en un periódico, el director les premia con una columna y poco después publican un libro. Wolfe lo explica así: «Se distinguía a los mejores redactores con una columna. Así se perdía un buen reportero y se ganaba un mal escritor».

Escribir algo bueno es muy muy difícil y publicarlo ya no te digo. John Kennedy Toole se suicidió antes de ver su libro publicado. Todas las editoriales lo rechazaron. Su madre se empeñó y consiguió que La conjura de los necios fuera bestseller y Premio Pulitzer. J. K. Rowling escribía en bares de Edimburgo cuando su hija dormía y Harry Potter fue rechazado por 12 editoriales. Muchísimos escritores han pasado por trabajos penosos (comparados con escribir, claro): Faulkner era lavaplatos; Steinbeck, albañil, y Murakami ponía copas en un bar.

El periodista Nacho Carretero aprendió de su experiencia de camarero de comida rápida que no quería ser camarero de comida rápida. Trabajaba de freelance vendiendo reportajes cuando ofreció a la editorial Libros del KO un libro sobre Ruanda para dar a conocer el estado del país, en plan Kapuscinski. «O podría escribir sobre el narcotráfico gallego», añadió. Fariña ha vendido 100.000 ejemplares y hay una serie de televisión.

Tom Wolfe firmando libros en Buenos Aires.

La historia de Manuel Maristany con La enfermera de Brunete es paradigmática de cómo funciona el tema. Las editoriales lo rechazaron durante 30 años. Una le puso la excusa de que era una novela «de derechas». Él lo recuerda así: «En el fondo estoy muy agradecido a estos señores porque, gracias a ellos, la fui corrigiendo» (Tolstoi también corrigió ocho veces Guerra y Paz). Al final, Maristany financió de su bolsillo la primera tirada en una editorial de libros esotéricos. Una buena crítica en La Vanguardia hizo que Planeta llamara a su puerta con un cheque de 20.000 euros.

Ganar dinero con un libro es muy difícil. El contrato estándar da al autor sólo el 10% del precio de venta. Es decir, que si tienes el éxito de Javier Cercas y vendes un millón de ejemplares de Soldados de Salamina a 15 euros cada uno, te llevas 1,5 millones. Luego están los derechos de la película y tal. Pero vamos, la mayoría de los títulos venden sólo unos cientos de ejemplares y las editoriales no recuperan la inversión hasta que venden 400, así que hay muchos deficitarios. El autor nunca controla las ventas ni las devoluciones, debe fiarse de las editoriales, así que muchos prefieren publicar directamente en Amazon y así controlar los números. El año pasado se publicaron 87.000 libros en España, un 7% más. La competencia es brutal. Compañeros, la Primera División es muy jodida.

(Columna Los últimos de MalleEl Mundo / El Día de Baleares, 3 de septiembre de 2018)

Anuncios

Acerca de manuelaguilerapovedano

Periodista e investigador de la Guerra Civil Española. Doctor, con premio extraordinario, por la Universidad CEU San Pablo y profesor de Periodismo en el CESAG. Autor de 'Compañeros y camaradas. Las luchas entre antifascistas en la Guerra Civil Española' y 'Un periodista en el desembarco de Bayo'.
Esta entrada fue publicada en Opinión y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s