Primero fue el fútbol

Supermercado coronavirus
Foto: Eneas de Troya (Flickr).

Primero fue el fútbol, luego la bolsa, la hiperinflación… y la televisión anunció el apocalipsis. Juro que no lo vi venir. Obedecí al Gobierno y a mis padres: “Quédate en casa y aguanta”. Eso era al principio de todo, en la crisis del coronavirus, cuando todavía había electricidad, televisión y móvil. Antes de encerrarme arrasé el Mercadona. La gente se llevaba de todo menos los Yakisoba. Preferían morir a comer Yakisoba. Ahora ya no tengo agua embotellada y he decidido coger las conservas que me quedan e ir a casa de mis padres. Primero, para saber cómo están. Segundo, porque tienen un filtrador de agua.

Película Calle Cloverfield 10, que narra la vida en un búnker.

Estos dos meses no han sido tan malos. Mi película favorita es Calle Cloverfield 10 y tenía velas, mecheros y libros de sobra. Lo peor han sido los vecinos que tocaban a la puerta. Los primeros días intercambiamos comida. Cambié hasta una botella de ron por ibuprofeno. Me la bebí caliente, como las Cruzcampo que cambié por un mechero. Ahora llevo dos semanas sin abrir a nadie. Por el día duermo y por la noche hago guardia en el balcón.

Echo de menos a mi vecino Goran, un búlgaro que mantenía el orden en la escalera. Lo malo es que necesitaba muchas proteínas y se fue con su mujer e hija al Castillo de Bellver. Allí los militares dan refugio a las familias. Yo me quedé en casa porque podía aguantar unos días más, los que decían que tardaría en desaparecer el coronavirus. Y sí, la enfermedad desapareció, pero la crisis económica mundial hundió el sistema y Mallorca quedó desabastecida.

Organicé bien las comidas. Primero me comí lo perecedero: carne y verdura. Luego tiré de arroz y espagueti. Ahora sólo me quedan latas. La mayoría las compré justo antes del colapso, a finales de marzo, cuando cancelaron la liga de fútbol. Mi primo tiene una finca en Marratxí con huerto y animales pero ahora me alegro de no andar por allí. Hay bandas de saqueadores, gente desesperada que es capaz de matarte por una gallina.

Tengo claro que iré de noche. A casa de mis padres, me refiero. Decido no coger el coche. No creo que arranque y en el aparcamiento hay saqueadores de gasolina. Son las doce de la noche. Me he vestido de negro y cargo sólo una gran mochila para poder correr. No oigo nada en la escalera, así que salgo ante una Palma desierta. Me pego a la pared. Me giro por unos ruidos pero no veo a nadie. Acelero al ver el portal. Entro, subo las escaleras e introduzco la llave mientras oigo una televisión al otro lado. Mis padres me miran extrañados desde el sofá. “¿De qué vas vestido? Esto te pasa por ver tanto Telecinco”.

(Quinta columna Tejiendo historia, publicada en Ultima Hora el viernes 13 de marzo de 2020, pág. 35. Sale cada 15 días en papel).

Apocalipsis coronavirus

Acerca de manuelaguilerapovedano

Periodista e investigador de la Guerra Civil Española. Doctor, con premio extraordinario, por la Universidad CEU San Pablo y profesor de Periodismo en el CESAG. Autor de 'Compañeros y camaradas. Las luchas entre antifascistas en la Guerra Civil Española' y 'Un periodista en el desembarco de Bayo'.
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